Propiedades del aceite de oliva

(flickr / USDAgov – imagen con licencia CC BY)

El aceite de oliva es un alimento fundamental en la dieta mediterránea. Además de aportar sabor a nuestros platos es rico en nutrientes como la vitamina E y los ácidos grasos insaturados. Dos cucharadas soperas al día aportan muchos beneficios a nuestra salud. Para empezar, el aceite de oliva es un potente antioxidante que nos protege de los radicales libres y mantiene las células jóvenes durante más tiempo. A nivel metabólico ayuda a combatir el colesterol malo y los triglicéridos previniendo las enfermedades del corazón. También mejora los niveles de azúcar en sangre por lo que es ideal para los diabéticos. Además, el ácido oleico y los polifenoles ayudan a disminuir la hipertensión. A nivel sanguíneo mejora la circulación sobre todo la de las piernas y tiene capacidad antiinflamatoria. Y en cosmética mantiene hidratados el pelo y las uñas y da elasticidad a nuestra piel. Es ideal como desmaquillante de ojos.