Cada vez hay más personas mayores que se animan a entrar en la Universidad por distintos motivos

Generalmente los jóvenes en España ingresan en la Universidad con 18 ó 19 años pero cada vez es más frecuente encontrarse con alumnos de más de 30 e incluso jubilados, sobre todo mujeres. Seguimos teniendo más inquietudes que los hombres y somos más inconformistas. ¿Sabían que en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria el 70% de los doctorandos son mujeres?Hay varios perfiles. Están los que hacen cursos de reciclaje  para ser mejores en su trabajo y adaptarse a las nuevas novedades de este mundo cambiante. También hay quienes hacen un  master para acceder a ascensos y otros puestos más atractivos. Y luego están los que por circunstancias de la vida no pudieron estudiar en su momento y ahora aprovechan la oportunidad. 

Hace un par de años tuve una alumna de Telde (Gran Canaria) que con 54 años estaba terminando la carrera de Enfermería. Le ayudé con su última asignatura: Biología. Llevaba toda su vida trabajando como Auxiliar de Enfermería hasta que decidió esforzarse y conseguir su objetivo. Y así fue, ahora está orgullosa de ejercer como Enfermera, a pesar de que algunas de sus compañeras le animaban a abandonar por su edad. Este perfil de alumno me encanta. A pesar de ser los más ocupados al tener que combinar su faceta de padres, con el trabajo y los estudios son líderes en organización y optimización de su tiempo. Suelen aprobar la EBAU a la primera. Doy fe. 

La motivación es la gasolina del cerebro.

Como el ingreso de estos alumnos mayores de 30 años es una situación que va en aumento el sistema educativo debería adaptarse a ellos y no al revés. Sin alumnos no hay grados ni másteres. Por tanto, para ingresar en cualquier Universidad de España no hay edad mínima ni máxima. La formación es accesible y continua y se pueden hacer estudios presenciales, online o mixtos. En la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPGC) está abierto el plazo de preinscripción para mayores de 55 años “Peritia et Doctrina“. Si tienes la espinita clavada anímate y apuesta por seguir aprendiendo y conociendo más gente en tu misma situación. Enriquecerá tu vida. ¿Quién dijo miedo?