Hay alumnos que se agobian el no tener claro qué profesión van a elegir

Imparto clases de Biología y Química para alumnos de Bachillerato y para la preparación de la EBAU en la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (ULPG). Estas asignaturas son las específicas de la rama sanitaria. Desde hace años me doy cuenta de la falta de vocación de algunos y del mar de dudas de otros a la hora de elegir la carrera.
Hay alumnos que condicionados por la crisis, las noticias y/o sus padres se decantan por estudiar carreras con supuesta salida profesional y prestigio: Medicina y Enfermería, principalmente.
Se dejan llevar por profesiones socialmente admiradas y «bien remuneradas». Algunos ven la profesión de médico como si de un superhéroe se tratase.
¿Dónde queda la pasión, la vocación y el gusto por aprender más sobre algo que te llama la atención? ¿Dónde queda ser bueno en aquello que elijas y disfrutar con lo que haces? Para mí en la decisión de la carrera universitaria a elegir debe primar el corazón a la razón.
¿Quién sabe lo que te deparará el futuro por el hecho de elegir una carrera «con salida» y supuestamente bien remunerada? Conozco a más de un enfermero en paro o mal pagado en centros privados y muchos médicos tienen que salir de España para que se los valore.
También llama mi atención que haya adolescentes que hasta el último momento duden qué estudiar. Los chicos deberían tener más tutorías con los orientadores laborales y el Gobierno ampliar las titulaciones universitarias y el abanico de ciclos formativos. No hay sintonía entre lo que oferta el Ministerio de Educación y lo que demandan las empresas. Por esta razón, hay puestos que se quedan sin cubrir durante largo tiempo.
Mi recomendación es perseguir tu pasión aunque no esté entre las profesiones top del momento porque cuando hay vocación hallarás los medios para ganarte la vida. Lo importante es ser feliz con tu decisión y si te equivocas siempre hay tiempo para cambiar el rumbo o pivotar.